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No temas, di sí a la donación

La gran mayoría de la población mexicana teme donar ante los mitos y la desinformación que rodean al tema de trasplante de órganos.
martes, 26 de noviembre de 2019
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Agencia Reforma

La gran mayoría de la población mexicana teme donar ante los mitos y la desinformación que rodean al tema de trasplante de órganos.

Esto provoca que miles de personas en el País mueran diariamente.
Hay muchas maneras de ser donador tanto en vida como en muerte, sin implicar un riesgo para la salud.
César Escareño Pérez, director de Trasplantes del Hospital San José TecSalud, comenta que ser un donador es una manera de trascender, porque se le da a otra persona el regalo de la vida.
"Cuando se lleva a cabo un trasplante es el acto de mayor solidaridad y heroísmo póstumo que un ser humano puede hacer o recibir, ya sea en vida o muerte", afirma el experto.
Sin embargo, muchos no desean hacer pública su decisión de donar -por ejemplo, a través de su licencia de conducir- por temor a que en un accidente no le brinden la atención adecuada.
"Hay muchos mitos sobre los donantes; si tú pones en tu credencial de manejo que eres un donador, cuando llegas (al sufrir un accidente), no volteamos a ver una cartera para saber si eres donador o no. Uno llega corriendo y te asiste, si no estás respirando te entubamos, si estás sangrando te llevamos a quirófano, si respondes bien y no necesitas que te llevemos a quirófano te llevamos a terapia intensiva".
La pregunta de si eres o no donador se hace a los familiares del paciente cuando ya está internado o en terapia intensiva, y todo se realiza bajo un consentimiento previo.
"Hay que educar a las personas en temas de donación", aconseja.
De acuerdo con Escareño Pérez, en muerte hay dos tipos de donadores: el donador cadavérico de muerte encefálica, que puede donar corazón, páncreas, pulmones, riñones, intestino, hígado, huesos y tejidos; y el donador cadavérico a corazón parado, que puede donar tejidos como córneas, piel y hueso.
Para ser donador se debe contar con la mayoría de edad y tener las facultades para decidir por sí mismo.
Después sigue un proceso de a quién puedes compartirle vida, dependiendo del estado de salud en el que estás y la condición de tus órganos.
Lista de espera
Actualmente la lista de espera de un órgano en México es de alrededor de 22 mil y sigue aumentando a cada minuto.
"Estos mexicanos que necesitan un órgano no reflejan la problemática de salud que tiene el País.

Estas cifras se pueden duplicar o triplicar ya que son sólo de las personas que ya aprobaron un protocolo para trasplantes", afirma César Escareño Pérez, director de Trasplantes del Hospital San José.
Para ser una persona trasplantable se necesitan cubrir cuatro esferas, dice.
"La primera es la médica, que médicamente puedas hacer el trasplante, que médicamente estés en forma y puedas perseguir un evento quirúrgico mayor".
La segunda que quirúrgicamente se pueda, que técnicamente puedas poner el órgano; y la tercera es la psicosocial, es decir, que estés con un buen entendimiento de tu enfermedad y del compromiso que vas adquirir al aceptar ser trasplantado.
"Hay que ser muy cuidadosos de a quién se le va a trasplantar el órgano ya que es un regalo de vida que deberá cuidar con responsabilidad, es recomendable que el paciente tenga un soporte familiar que lo apoye después de la cirugía", señala.
Y por último, la cuestión administrativa; es decir, quién va a pagar los costos de la cirugía y los medicamentos.
"Se tiene que estar consciente de quién va a financiar el procedimiento y pagar los medicamentos de por vida (IMSS, ISSSTE o seguro de gastos médicos mayores)".
Escareño Pérez menciona que el trasplantado adquiere un compromiso moral con aquella persona que le dio la oportunidad de tener vida y tiene que cuidar su órgano y su salud.
"Después de ser donado se debe seguir en contacto con los doctores que te trasplantaron.

Cuando es algo reciente se harán citas cada semana, después cada mes, luego se espacian cada tres meses hasta que ya es cada año".
Muerte encefálica
Cuando hay un daño irreversible neuronal, es decir, que las células del cerebro están muertas se dice que el paciente tiene muerte encefálica.

Ahí es cuando la familia puede decidir o no donar sus órganos, explica Escareño Pérez.
Cuando se presenta una muerte encefálica se hace un diagnóstico multidisciplinario que al menos debe revisar y confirmar un neurólogo o un neurocirujano.
"Al llegar a este diagnóstico, la familia tiene dos opciones, llevarse un cuerpo o elegir la donación.

Ya no hay manera de volver eso irreversible, si sacas una biopsia del cerebro las células ya están muertas y no hay nada que las reviva, quien eres tú, tu persona, todo ya se fue.
"El médico tratante debe dar la noticia por muerte encefálica y tiene que explicar qué es y cómo llegaron a ella", comenta.
Uno de los factores que influyen en la toma de decisión para ser donador es la religión y la cultura.
"Cuando te dicen que un familiar falleció por muerte encefálica, pero que sus órganos aún funcionan, creen que aún pueden despertar.

Nosotros somos una cultura que cree en los milagros, nos falta educación en temas de donación y trasplante".
¿Qué es la Isquemia Fría?
Si no se hace intervención en la conservación de los órganos, éstos se descomponen.

Gracias a los avances de la medicina existe una sustancia que hace que esto se detenga.
La isquemia fría es el enfriamiento de un tejido, órgano o parte del cuerpo después que el suministro de sangre se ha reducido o interrumpido.

Esto puede ocurrir mientras el órgano todavía está en el cuerpo o después de extraerlo si va a usarse en un trasplante, explica en su página web el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos
La vida de un órgano
¿Qué tanto dura un órgano antes de ser trasplantado? Luego del proceso de isquemia fría, el tiempo que resista dependerá del tipo de órgano.
Órgano Tiempo
- Corazón 2 a 4 horas
- Riñón 12 a 24 horas
- Hígado 6 a 12 horas
- Pulmón 2 a 4 horas
- Intestino 6 a 12 horas

 

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