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Choque de creencias

El filme estrena este viernes en cines selectos y llegará a Netflix el 20 de diciembre. Foto: Netflix
Dos de los hombres que muchos creerían que están más cerca de Dios atraviesan una noche oscura del alma.
viernes, 6 de diciembre de 2019
Por: Mario Abner Colina
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Agencia / Reforma
Los Ángeles, Estados Unidos (06 diciembre 2019).- Dos de los hombres que muchos creerían que están más cerca de Dios atraviesan una noche oscura del alma.
"Filmamos la película más o menos de manera cronológica, así que vemos crecer la relación de Hopkins y Pryce, quienes no habían trabajado juntos.

Son de distintas generaciones pero se respetan enormemente".
Es 2012 y el conservador Papa Benedicto XVI (Anthony Hopkins) enfrenta una de las mayores crisis de El Vaticano tras una filtración de documentos confidenciales que destaparon casos de corrupción.

Por su parte, el Cardenal Jorge Mario Bergoglio (Jonathan Pryce), de ideas progresistas y desencantado con el estancamiento de la Iglesia, pide permiso al pontífice de retirarse y servir a Dios como un simple cura.

Ese escenario de Los Dos Papas, la película de Fernando Meirelles (Ciudad de Dios) que estrena este viernes en cines selectos y que llegará a Netflix el 20 de diciembre.

No se trata, sin embargo, de una mera charla teológica, sino de un emotivo confesionario, con guiños al tango, el futbol y las Escrituras, con vino y pizza, en que los religiosos sanarán sus corazones.

"Si lees el guión, éste era seco, duro.

Mi gran reto fue cómo hacer esto disfrutable. Mi solución fue hacerlo personal, íntimo. No le pedí a los actores interpretar a un cardenal o al papa, sino a hombres normales.

"La película también es una confrontación entre posturas de la Iglesia, con acusaciones, pero con ironía.

La iluminación ayuda a ello. Es ligera, casi como una comedia romántica", asegura el cineasta brasileño.

Hopkins, quien tiene un estilo actoral cerebral, y Pryce, más emocional, conformaron una amalgama de talento que el director aprovechó para evadir el libreto varias ocasiones.

"Me gustan mucho las escenas improvisadas, como cuando Benedicto toca el piano o cuando ven juntos el futbol.

En la improvisación no sabes qué pasará, pero así creas cosas vivas".

Basada en la obra "The Pope", de Anthony McCarten, que plantea un hipotético encuentro entre ambos personajes, la cinta explora dos de las mayores penas de los religiosos, generadas por el silencios.

El de Bergoglio, quien no denunció el terror de la Guerra Sucia argentina, por lo que se percibe indigno para un puesto mayor; y el de Benedicto XVI, quien no supo lidiar con el horror de la pedofilia en la Iglesia.

"A nivel espiritual hay un mensaje importante que no tiene que ver con la religión católica, sino de conectar con lo divino.

Juan de la Cruz escribió en el siglo 16, este poema, 'La Noche Oscura del Alma'.

"Puedes tener tus credos, pero en cierto punto pierdes la conexión.

Puede pasarle a alguien que hace yoga o un religioso", dice Meirelles en entrevista.

El fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, acusado de abusos sexuales, es mencionado en el metraje, aunque de una manera sutil por idea del propio Meirelles.

"Teníamos un gran diálogo sobre la pedofilia, pero decidí quitar las voces para dejar a la gente que imagine de lo que hablan.

"Nombramos a Maciel de manera honesta, porque es un tema grande y llevaría al Papa a renunciar.

Pero no quería que esto fuera una película sobre esos escándalos de la Iglesia. Para mí es una película sobre el perdón y la tolerancia", reflexiona.

 

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