Vida  /  Sociedad
0
Votos
Nota Aburrida
Nota Interesante
Les pega caída de cabello

La psicooncóloga Centeno explica que una forma que tienes de apoyar a una mujer con cáncer de mama es escuchar más y hablar menos.
jueves, 26 de octubre de 2023
Comparte esto en Facebook
Comparte esto en Twitter
Comparte esto en Digg
Enlarge Font
Decrease Font

Agencia/Reforma

No me impactó tanto la pérdida del pecho como la pérdida del cabello", recuerda Nancy, estilista de 43 años.

Amaba su cabellera rubia hasta la cintura y con el largo que siempre soñó. De pronto, a sus 39 años, llegó el diagnóstico de cáncer de mama.

"Perder el cabello para mí fue el impacto más fuerte, la verdad", confiesa.

"No sabes qué es lo que te hace sentir peor: verte sin cabello o la mirada de la gente. Es el hecho de que ya reflejas tu enfermedad, ya las personas se empiezan a dar cuenta y lo tienes que enfrentar ante la sociedad".

Perder el cabello puede llegar a ser el primer golpe más fuerte para una mujer diagnosticada con cáncer de mama, pero al mismo tiempo es un dolor contenido por muchas al no tener confianza de expresarlo por el miedo a ser juzgadas.

"El cabello te va a volver a crecer, lo importante es salvar tu vida", les dicen con frecuencia y entonces sienten que no deberían de preocuparse por algo "superficial".

'De Pelos'

Nancy Galván tiene su estética Las Tijeras de Nancy, en Escobedo, Nuevo León, y tras su enfermedad promueve la campaña "De Pelos" con la que recolecta donaciones de cabello que luego entrega en una fábrica que hace pelucas para mujeres con cáncer.

Luego de la tercera quimioterapia se quedó sin cabello y cuenta lo vulnerable que significa verse por primera vez en el espejo y sentir que se iba en pedazos, luego de también someterse a la mastectomía de su seno derecho.

"Una de las cosas con las que yo nunca me identifiqué es cuando me dicen: 'Eres una guerrera, échale bastantes ganas', o 'Una guerrera siempre puede'.

Yo no me identifico con esa palabra", comparte.

"La palabra 'guerrera' para mí define otra cosa, no el estar enfrentando un proceso de la vida, porque a final de cuentas no estás en una lucha: estás en un proceso".

Isabel Centeno, psicooncóloga del Centro de Cáncer de Mama del Hospital Zambrano Hellion de TecSalud, indica que perder el cabello es una de las muchas pérdidas que vive una mujer en este proceso y recalca la importancia de validar este sentimiento.

"Se siente la paciente en general incomprendida", explica. "No a todo mundo le dice que le preocupa perder su cabello porque se siente juzgada, y a veces es juzgada.

"A veces se lo dicen: 'No te deberías de preocupar por eso, el cabello va a volver a crecer'. Es una frase muy común".

Para Centeno, quien trabaja con mujeres con cáncer de mama, además del golpe a la femineidad, quedarse sin cabello representa algo mucho más fuerte: es el momento en el que se visibiliza el padecimiento.

"Antes de perder el cabello puedes tener cáncer y no decirle a nadie, ni a tus hijos ni a tus papás, ni a tus amigas, porque no se te nota, pero en el momento en el que tú ya no tienes cabello, ya no puedes negarlo", expresa la especialista.

"Puedes usar una peluca, pero normalmente las pelucas también se notan.

"Así me lo verbalizan las pacientes: que te miren con lástima, te señalen, que se te queden viendo, todo eso que es social tiene un impacto muy importante en las emociones de la paciente.

Hay quien se aísla totalmente".

Minimizan

Diagnosticada con cáncer de mama a los 38 años, Aracely Tapia recuerda esa visita a casa de unos familiares luego de tomar la decisión de raparse porque el cabello caía a montones tras la primera quimio: "No te preocupes, el cabello crece".

Evitó decirle a su familia o compañeros del trabajo que tenía cáncer, pero tras quedarse sin cabello ya no pudo evitarlo.

"Y realmente no quieres hablar de la enfermedad o de lo que te está sucediendo porque duele, no sabes cómo externarlo, pero te quedas al descubierto cuando ya no tienes cabello", comparte Aracely, quien también pasó por la mastectomía de su seno derecho.

Está consciente de que no le hacían comentarios con una mala intención, pero no ayudan.

Otros le externaron: "Tienes bonita forma de cabeza, se te ve bien".

Hoy, de 41 años, dice que no ha podido recuperar su cabellera de antes, que llegaba hasta la cintura.

"En mi caso, y platicando con otras personas, lo que más te impacta realmente es perder el cabello", dice.

"Verte en el espejo pelona, literal, sin pestañas, sin cejas, sin vellitos en ninguna parte del cuerpo, es súper impactante. Cambia tu fisionomía demasiado, aunque muchas personas te digan: 'Te miras bonita', realmente es un impacto súper fuerte".

Para Aracely la mejor forma de ayudar en esos momentos es no hacer comentarios con respecto a la apariencia de la mujer en ese momento.

La psicooncóloga Centeno explica que una forma que tienes de apoyar a una mujer con cáncer de mama es escuchar más y hablar menos: validar los sentimientos que tenga cada paciente, entender que cada proceso es diferente y que cada mujer responderá de acuerdo con los recursos emocionales que tenga en ese momento.

"Es muy humano el deseo de llenar los silencios cuando estás con alguien, mostrar preocupación y, pues, finalmente ser un poco torpe al hacerlo, porque es difícil", explica Centeno.

"Tal vez tendrías que haber vivido la situación para ser un poco más acertada y aún así puede ser que, lo que a ti te importaba, a la otra no".

Trata de que tu principal mensaje hacia esa persona sea: "Aquí estoy para ti" en lugar de repetir clichés como: "Eres una guerrera" o "El cabello crece", afirma.

Agrega: "Esas son narrativas sociales y es detenernos un poquito a pensar de que no a todas las personas les gusta recibir esa información".

Incluso comenta que es válido, en lugar de un tipo de consejo, decirle a la persona: "No sé qué decirte, pero aquí estoy para ti" o "No sé cómo ayudarte o dime cómo te ayudo".

 

Opina sobre este artículo

Nombre   Email  
Título
Opinion

Otras Noticias