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Reparte Tino su amor

El cantante está feliz de volver a los escenarios... y con sus fans. Crédito: Edith Falcón
Es un conversador natural, y un tipo muy amable y carismático, así es Constantino Fernández, mejor conocido como Tino, el cantante de Parchís, quien a sus 57 años disfruta una vida tranquila en su natal Barcelona, junto a su esposa Eva Artigas.
domingo, 12 de mayo de 2024
Por: Edith Falcón
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Agencia / Reforma

Barcelona, España (12 mayo 2024)

Es un conversador natural, y un tipo muy amable y carismático, así es Constantino Fernández, mejor conocido como Tino, el cantante de Parchís, quien a sus 57 años disfruta una vida tranquila en su natal Barcelona, junto a su esposa Eva Artigas.

En esta plática que accedió dar a GENTE hace unas semanas, contó su dicha de ser parte de Parchís, su salida del grupo y su retiro de la música.

En esta segunda entrega de la entrevista habla sobre su vida familiar, su accidente automovilístico, y su encuentro con el amor de su vida.

I. ORGULLOSO

Tino recuerda que una de las grandes satisfacciones de su niñez fue haber colaborado en el ingreso familiar.

"De Parchís, el dinero que se obtuvo en su momento... estoy muy contento de que mi madre se levantaba para ir a limpiar en el colegio donde estudiábamos yo y mis tres hermanas.

Con Parchís dejó de trabajar mi madre, pudimos comprar un departamento en la playa, nos sirvió que toda la familia mejoró a nivel económico", comparte orgulloso.

"Empecé con Parchís a los 12 años, y lo dejé a los 16, con lo cual yo no era mayor de edad, el dinero lo administraba mi padre, que trabajaba en una compañía de seguros, y mi madre, que limpiaba en un colegio, o sea, no veníamos de la música, ni del espectáculo, pero lo que han hecho, ha estado perfecto".

En redes sociales Tino sube a diario videos visitando a sus padres, les da masajes y los acompaña durante las mañanas, dividiéndose el cuidado de sus padres Próspero y Georgina Fernández, con sus hermanas Montse, Patricia y Yolanda.

"En mi línea de egoísmo, no lo hago por ellos, lo hago por mí. Quiero atenderlos, porque veo la fragilidad: mi padre tiene 93 años, y mi mamá 88.

Cuido a mis padres porque me da vida, porque soy consciente de que mañana no lo voy a poder hacer", dice.

EL ACCIDENTE

En 1999, a la edad de 32 años, Tino sufrió un accidente en auto en el que perdió el brazo izquierdo.

"En Artel yo comencé de vendedor, pero llegamos a ser accionistas.

Entonces, el jefe montó una base en Murcia, y es donde tuve el accidente. En una carretera súper estrecha, otro conductor se pasó un alto, provocó una colisión frontal, y me entró la cajuela, como si fuera una guillotina, porque, del susto, yo levanté la mano", cuenta el cantante.

"Me podía haber llevado el cuello y no estaríamos hablando, con lo cual me siento bendecido por estar vivo", agrega conmovido y feliz por la segunda oportunidad de vida que tuvo.

Aunque durante un tiempo la pasó mal, no sólo por el brazo, sino porque sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, sus ganas de vivir fueron más fuertes.

"En ese momento tan duro, decidí que iba a ser todo igual, que me iba a tardar más tiempo por las mañanas en ponerme los cordones de las zapatillas, pero todo lo demás continuaría igual.

¿Qué gano con la lágrima, con el lamento, con la rabia, con la tristeza?", narra.

"¿Qué es lo que no puedo y me jode? Que yo tenía una moto y me encantaba, pero no la puedo llevar, entonces, me compré un Porsche descapotable y listo".

HALLA EL AMOR

En esta empresa de productos del hogar conoció a Eva Artigas, quien era la secretaria en la ciudad de Zaragoza.

"Yo tenía unos 20 años y nos liamos, y estuvimos juntos algún tiempo de novios, hasta que nos casamos, en agosto de 1994. Tenemos 30 años de casados, con un paréntesis de tres años, que sabéis que he estado esos tres años (de 2019 a 2021) en México, viviendo con una chica mexicana, pero ahora retomamos Eva y yo, y ahí estamos", señala.

- ¿Cuál es el secreto para un matrimonio de 30 años?

"No soy ejemplo de nada, ni de superación. He tenido mucha suerte en la vida: lo de Parchís fue una casualidad; lo del accidente... no haber quedado como un amasijo de hierros, también.

La vida ha sido buena, pero no soy ejemplo de nada, ni en el matrimonio tampoco", afirma.

Agrega que ha tenido la fortuna inmensa de conocer a Eva, que es muy buena persona, incluso en los tres años de ruptura que pasaron.

"En el momento de romper se ha rebelado, obviamente, ha llorado, ha estado dolida, pero nunca ha dejado de seguir siendo un apoyo para mí. Inicialmente no pudo ser así, porque cuando lo discutimos y yo me marché a México, pues despotricó y demás, pero luego, con el tiempo, yo salía cada seis meses de México, por el visado, y aprovechaba para venir a Barcelona a ver a mis padres, y me quedaba en nuestra casa", explica.

"Ella me decía que no había problema, ella en una habitación y yo en otra, pero no me ponía problemas. Eva y yo, pase lo que pase, siempre seremos amigos.

Yo siempre voy a estar para ella y sé que ella siempre va a estar para mí, independiente de que seamos pareja o no. Ahora estamos tratando de recomponer las cosas que se habían quedado en el camino, y estamos contentos".

En enero pasado estuvieron juntos celebrando el cumpleaños de Eva en Florencia, Italia.

"Si me pides un secreto, fundamentalmente para mí, es que los esposos deben ser amigos. Yo creo que lo ideal es que puedas llegar a intimar con alguien que aprecies y quieras verdaderamente, eso es lo que yo tengo con Eva.

"No he sido fiel con ella, pero he sido siempre leal. Habrá gente que no entienda ese concepto... ¡pues que estudie!".

- ¿Por qué no tuvieron hijos?

"Es un tema que me gusta que salga, porque he sido yo el que no ha querido, mi mujer estaba loca por tener críos, y ella dijo que se casó conmigo porque mi hermana tiene nueve hijos, entonces, me veía con mis sobrinos, y yo me la paso bomba un rato, pero luego se van a su casa", comparte Tino.

"A mí me encantan los críos de los demás, pero me parece una responsabilidad acojonante, no creo que haya nada más importante que educar a un hijo y no me he atrevido.

Soy también muy egoísta y sabía que si tenía un hijo, se jodió mi vida, porque iba a ser la de él. Yo sabía que iba a estar volcado en la vida de mi hijo, entonces... pues no".

Agrega que Eva insistía en tener bebés, cuando de pronto les dieron una noticia que cambió las prioridades.

"Cuando ya estábamos ahí, un poco en la frontera (de decidir) ella tuvo un problema en los ovarios, un tumor. Hicimos la visita con el oncólogo y nos dijo que no había problema, que si queríamos hijos, podía esperar la operación, y yo le dije: 'Lo que tenga, se lo sacas mañana'", recuerda.

¿Qué sigue en la carrera de Tino? Por lo pronto, disfrutar de su vida con Eva, cuidar a sus padres, continuar con los conciertos... lo demás, ya el destino lo dictará.

 

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