Vida  /  Sociedad
0
Votos
Nota Aburrida
Nota Interesante
¿Mejor mal acompañada que sola?

Codependencia: el arte de aferrarse y controlar relaciones que no funcionan pero que nos funcionan. Y todo por no querer lanzarnos a lo desconocido y aprender
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Comparte esto en Facebook
Comparte esto en Twitter
Comparte esto en Digg
Enlarge Font
Decrease Font
(EL UNIVERSAL) Codependencia: el arte de aferrarse y controlar relaciones que no funcionan pero que nos funcionan. Y todo por no querer lanzarnos a lo desconocido y aprender a estar solas hasta que llega la persona correcta.
Somos muchas más de las que aparentamos.

La mayoría de las mujeres prefieren fingir felicidad que admitir a sus seres queridos que su pareja no es la que siempre desearon encontrar. Prefieren aparentar felicidad para no ser cuestionadas.
Pero también somos muchas las que, estando en esa situación reconocemos a voz en grito que si pudiéramos, lo dejaríamos, que estamos adictas a la relación y que preferimos que el tiempo erosione la obsesión que tomar acción.

Y somos nosotras, ese grupo de codependientes fuera del clóset, las que facilitamos a las que no lo quieren admitir a abrirse y desahogarse, aunque sea solo en privado.
¿Por qué a veces preferimos estar mal acompañadas que solas?
Es un fenómeno tan misterioso como común.

Aquí tienes cuatro acciones que puedes tomar para ayudarte a tomar la decisión final.
1. Tu nueva Biblia. Te conoces, o no, de memorias los testamentos, el viejo y el nuevo.

Esta biblia titulada Codependent No More, escrita por Melody Beattie, te hará sonrojar al verte reflejada en cada capítulo, pero si estás abierta a su mensaje, cambiará tu vida.
2.

Enamórate de ti. La razón por la que una mujer no quiere estar sola es porque o no se quiere o no sabe cómo estarlo. Descúbrete.

Haz un esfuerzo para dedicarte tiempo. Prende velitas, date un baño, pon música, escriba, baila, compra en línea, pruébate ropa en tu clóset, ordena tu comida favorita y desconecta el teléfono.

Al principio es difícil pero con el tiempo se convertirá en una adicción y querrás estar más y más tiempo sola sin sentir lástima de ti misma.
3.

El dream board. Mi amiga Marta González me aconsejó hacer esto hace mucho tiempo. Compra una cartulina verde, el color de la esperanza y recorta de revistas aquellas fotos y frases que reflejen lo que quieres en el próximo año: una foto de dos enamorados, una foto de una mujer haciendo ejercicio, una foto de una madre feliz con sus hijos, una foto de una boda, graduación, mudanza.

Lo que sea que es tu aspiración futura, pégalo en tu muro de sueños. Coloca el muro en un lugar donde tenga visibilidad diaria. Hice caso a mi amiga a regañadientes, pero lo hice.

Me parecía una estupidez para ser honestas. De tanto ver el muro comencé a hacer cambios en mi vida. Probar no cuesta nada.
4. Terapia. Ya basta de hacernos la Wonder Women.

A veces necesitamos que alguien que no nos conoce y que además saben cómo ayudar, nos den la verdadera versión de nuestra vida desde el exterior.

 

Opina sobre este artículo

Nombre   Email  
Título
Opinion